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Nuestra Señora del Rosario


Celebramos hoy la fiesta de la Virgen del Rosario. Esa fiesta tan de la Iglesia, tan de nuestra Orden. Porque fueron los que el pueblo llamó los "frailes de María" quienes difundieron el amor a Nuestra Señora y la devoción a su rosario. Por ellos está nuestra geografía salpicada de iglesias, ermitas y santuarios dedicados a esta advocación entrañable que se gestó en las entrañas y el corazón amorosísimos de fray Domingo de Guzmán, el hijo de María que tanto se pareció al Hijo de Dios y de Nuestra Señora.


Hoy Nuestro Padre sonríe desde el Cielo a todos sus hijos, a todas sus hijas, que vivimos este día con especial cariño dedicándoselo todo él a Nuestra Madre con ese aire de familia, alegre, libre, que es el aire del Espíritu que Dios, el Padre de la Misericordia, regaló a su Iglesia por medio del santo de Caleruega al que llamamos Nuestro Padre por don inmerecido del Cielo.

Que Nuestra Señora del Rosario eleve nuestros ojos y los haga capaces de contemplar los misterios de la vida de su Hijo para que así, de su mano maternal, nos adentremos en el misterio de nuestra propia vida a fin de encontrar en ella al Dios escondido que nos envuelve con su misericordia y nos habita haciendo arder nuestro corazón cuando lo descubrimos entregado a nosotros por el Sí generoso, fiel, delicado y fuerte, silencioso y elocuente de Nuestra Madre, Madre del Verbo y Señora del Rosario.


Comentarios

Rosa ha dicho que…
Feliz día, queridas hermanas.
Gracias, por su testimonio y compañía.

Muchos besos.