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Una cruz sencilla

Hazme una cruz sencilla,
carpintero…
sin añadidos
ni ornamentos…
que se vean desnudos
los maderos,
desnudos
y decididamente rectos:
Los brazos en abrazo hacia la tierra,
el astil disparándose a los cielos.

Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto,

este equilibrio humano
de los dos mandamientos…
Sencilla, sencilla…
hazme una cruz sencilla, carpintero.

Comentarios

Esther ha dicho que…

Enhorabuena de todo corazón a todas las madres dominicas, por sus oraciones diarias, su búsqueda incansable en sus actividades diarias del equilibrio y la unión entre la Tierra y el Cielo, y el trabajo incansable que desarrollan cada día. Que el Señor las bendiga y las sostenga.
Los espacios del monasterio, el museo, y la hospedería son un remanso de belleza estética, paz espiritual, interesantísima historia, y comodidades para el visitante. Los dulces que se elaboran en el monasterio y el vino que venden son una alegría para los sentidos.

Gracias por los días que pasamos en el monasterio Sancti Spíritus. Un fuerte abrazo a todas.