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Permanecer

Escucha la voz de Jesús, que resuena hoy en el Evangelio de Juan,  pidiéndote que permanezcas en Su Amor (Jn 15, 9-11). Este permanecer nos habla de perseverancia, de mantenimiento de la palabra dada, de cumplimiento de los compromisos adquiridos... Quizá sea un buen momento para hacer silencio por dentro y por fuera, un silencio absolutamente imprescindible para saborear esta palabra y dejar que produzca sus ecos en tu corazón, en lo más profundo, allí donde Jesús habita y desde donde te llama para encontrarSe contigo.


Sí, Jesús quiere que permanezcas en Él; que aguardes a Su lado la llegada del momento en el que se dejará escuchar, sentir, ver por ti en el hondón de tu alma. Así te capacitará para que luego puedas descubrir Su Presencia amorosa y providente en todo lo que te suceda a lo largo del día. Se trata sólo de aprender a "estar"; simple y llanamente: estar con Él.


Ni siquiera es necesario hablar porque las palabras no siempre acuden cuando precisamos de ellas. Se trata de buscar un espacio, de reservar un tiempo para hacerte consciente de esa Presencia, misteriosa pero real, que ha querido necesitar de tu presencia para estar contigo, para que estés con Él. Sólo esto... Ni más, ni menos.


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